viernes, septiembre 18, 2009

Alejando Dolina......

Hace muchos años atrás, un poco mas de 20 quizás, escuché a Alejandro Dolina por radio, estaba en mis ultimos años de la carrera de medicina y después de un dia entero de cursado, estudios y trabajo (como tecnico de hemoterapia en el Banco de sangre Central de Corrientes) mi descanso era...escucharlo a Alejandro hasta las dos de la mañana aproximadamente, y luego dormir y esperar otro dia igual de estudios y trabajo, en ese entonces era muy raro escuchar AM, habían muchísimas radios FM, puesto que comenzaban a aflorar este tipo de señales y las opciones eran muchas para escuchar musica de alta calidad...pero yo fijaba el dial en "Demasiado tarde para lágrimas" el programa que en ese entonces tenía, la alegría era doble porque no solo me divertía yo con lo que Dolina contaba, cantaba y decia por radio sinó con las risas de mi viejo en la habitacion de la planta baja de la casa familiar...y fue una linda rutina que se fué desarrollando por unos años mas...luego la vida me cambió, me recibí, me casé, los hijos, trabajos nuevos..en fin, la rutina del soltero al lado de la radio cambió por otra cosa distinta donde ya no me encontraba solo, donde ya otra gente dependia de mi...lógicamente dejé la casa familiar y las risas de mi viejo ( que aún vive) y lo dejé a Dolina un tiempo...pero solo un tiempo, volví a reencontrarlo un par de años atrás junto al Licenciado Rolón...y la magia comenzó otra vez, para ahora tenerlo todas las noches al lado de mi mesa de luz ahora con amigos nuevos y cantantes fantásticos...no es la idea hablar de Dolina, creo no le gustaría mucho "hablen" de el como sí que lo escuchen, lo lean, lo disfuten....
Marcó una linda epoca de mi vida...desde que lo escucho a el la radio se transformó en mi medio preferido de escucha, dejando de lado televisores, dvd´s, mp3 y tantas y fantásticas posibilidades que nos da este presente, me hice cantor aficionado de tangos, los siento de una forma muy especial, puedo entender que quieren decir...puedo dejar uno o dos dias de escucharlo por dormir, por compromisos asumidos o por no tener, simplemente, ganas de escuchar la radio pero si tengo claro que Alejandro Dolina. es como esos  amigos que uno no ve nunca pero sabe que están.

Pagina web: www.alejandrodolina.com.ar

sábado, junio 27, 2009

El bandoneón resiste

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Fuente: Diario La Nación

miércoles, junio 24, 2009

Gardel, como desde hace 74 años...cada día canta mejor!!!


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"Un 24 de junio e 1935, en un accidente de aviación en Medellín, Colombia, Carlos Gardel, el impulsor del tango-canción, pasaba a la inmortalidad y se convertía en el mayor mito de la música popular argentina.
El legado de Gardel logró trascender el tiempo por la suma de aportes que realizó para la construcción de una cultura popular argentina en el campo de la música y el cine y se mantiene aún hoy a 74 años de su trágica partida física.
La historia del "Morocho del Abasto" comenzó un 11 de diciembre de 1890 en una casa de la Villa Toulouse, la ciudad gris de los arcos rosa en el departamento de Haute-Garonne, hijo de Bertha Gardes, muchacha soltera de 25 años, de padre desconocido y bajo el nombre de Charles Romuald Gardés.
Tres años después doña Bertha se afincó en Buenos Aires con su oficio de planchadora y ocupó una vieja casa de la calle Uruguay 162, donde una pequeña de 12 años vecina del lugar comenzó a llamarlo "el francesito". Se llamaba Pierina Dealessi.
En el ambiente popular del Abasto, Gardel comenzó a definirse como intérprete y aprendió canzonetas, estilos, zambas y chacareras, valses y cifras, mientras que las canciones románticas nutrieron su repertorio para las serenatas.
Pero la definición de artista le sobreviene a Gardel en plena adolescencia cuando se desempeñaba como tramoyista en el teatro o participaba de las comparsas escénicas o simplemente era miembro de la "claqué" de Luis Gighione, llamada "Patasanta".
Musicalmente se inició con un cuarteto integrado por Gardel, Razzano, Martino y Salinas y la primera grabación que realizó en sistema acústico se hizo en la Casa Tagini de esta capital en enero de 1913, donde el "mudo" ejecutó la guitarra y cantó "Sos mi tirador plateado" y "Yo sé que hacer".
Ya como dúo fue en 1924 cuando Gardel-Razzano se presentan en vivo en el desaparecido estudio de la Radio Splendid con temas que quedaron inmortalizados en el recuerdo popular como "La garconniere" y "Como agoniza la flor".
En los sucesivos años y coincidentemente con las giras por España, París y los Estados Unidos, Gardel grabó otras composiciones entre las que se encuentran: "El bulín de la calle Ayacucho", "Leguisamo solo", "A contramano", "Bandoneón arrabalero", "Barrio viejo" y "Malevaje".
El último tango registrado por el "Zorzal criollo" fue "Guitarra mía" acompañado por el trío de guitarras integrado por Domingo Riverol, Guillermo Barbieri y José María Aguilar (fue el único sobreviviente del desastre aéreo), en Nueva York el 25 de marzo de 1935.
Como autor y en imponente dupla compositiva con Alfredo Le Pera, el vocalista creó reconocidas piezas del dos por cuatro de la talla de "Volver", "Sus ojos se cerraron", "Mi Buenos Aires querido", "Soledad", "Por una cabeza" y "Cuesta abajo".
El cine también lo tuvo como principal protagonista como actor y productor, participando en 11 películas que lo llevaron a acrecentar su fama en América Latina y los Estados Unidos, donde llegó a fundar una sociedad "Exito Spanich Pictures" que eran distribuidas por la Paramount.
Su primer filme fue "Flor de durazno" (1917), al que luego le sucedieron: "Encuadres de canciones" (1930), "Luces de Buenos Aires" (1931), "Melodía de arrabal", "La casa es seria", "Espérame" (1932), "Cuesta abajo", "El tango en Broadway", "Cazadores de estrellas" (1934), "El día que me quieras" y "Tango bar" (1935).
El "maestro" Horacio Ferrer, uno de los poetas e historiadores más creativo de los últimos tiempos lo definió como "la voz de Buenos Aires que traspasó las fronteras. Si tengo que definirlo debo decir que fue y será el cantor por excelencia".

jueves, abril 23, 2009

Cuidado con China Cruel!!



Fué hace dos semanas aproximadamente cuando la noche le estaba ganando la partida al sueño, puse la radio y allí estaba el interminable Julio Lagos y la radio yirando por la calle en busca de noctámbulos, y entre taxis, colectivos, Doñas Rosas desveladas y el inolvidable Beto Hassan de Opus Cuatro a quien también despertó, aparecieron las "Chinas Crueles" y la madrugada se iluminó, seis tangueras fantásticas incluída una coterránea, Valeria Collante, haciendo gala de lo que saben hacer...tango!!...y me quedé con ganas de escuchar mas, va para ustedes amigos el sitio web de "China Cruel"...visítenlo!!

www.chinacruel.com.ar

lunes, marzo 30, 2009

"LOS MEJORES BODEGONES DE BUENOS AIRES"






Bodegones de Buenos Aires es un libro que fácilmente abre el apetito. Editado en diciembre pasado, estructura una recorrida por treinta espacios emblemáticos y variopintos de comida porteña, y no pretende ser un detractor de los restaurantes de nueva generación, surgidos durante los 90 con el boom del polo gourmet gastronómico en Palermo, Las Cañitas y Puerto Madero. En cambio, busca homenajear, redescubrir y tomar como objeto de estudio esos reductos algo olvidados: los bodegones que se esconden en distintos barrios porteños.
Esta misión hedonista, culinaria y cultural estuvo en manos del italiano Pietro Sorba, periodista, crítico enogastronómico y estudioso de la antropología culinaria, quien se propuso armar un mapa de redención de la historia de los sabores y platos propios de nuestros padres y abuelos. Hace más de quince años que Pietro vive en Buenos Aires, tiempo suficiente para recorrer los restaurantes locales por segunda, tercera o cuarta vez.
Según Sorba, no existían publicaciones que analizaran con atención el fenómeno de los bodegones y, ante tal ausencia, decidió estudiar la personalidad y la genealogía de estos locales. Otro motivo que lo impulsó a esta investigación fue cierto cansancio respecto de la nueva era culinaria: "Los platos no son platos, los cocineros no son cocineros y los mozos no son mozos. Se ven cocineros muy jóvenes y mozos que trabajan ahí porque les interesa ganar buena propina. Pero es una cocina poco concreta, de platos inconsistentes y falta de solidez. En cambio, un restaurante que abrió sus puertas en 1952, en 1936 o en 1912 y continúa hasta hoy me da más confianza. Se nota que ahí hay algo", explica Pietro con su simpática tonada mientras reivindica la identidad y la idiosincrasia que tienen los bodegones para la cultura porteña.
Hay cuatro o cinco pilares sobre los cuales se sostiene un bodegón: porciones abundantes, influencias italiana, española y –en menor medida– alemana, años de historia, precios accesibles y mozos ultraprofesionales, que retienen en su memoria decenas de pedidos y que generalmente no son demasiado jóvenes, porque se trata de personas con experiencia en ese puesto. Sorba se confiesa amante de los restaurantes con fundamento histórico, trayectoria y muchas vivencias. "Me gusta saber que en estos lugares pasaron muchas cosas y que existe una fuerte voluntad de mantener los recuerdos vivos. Me parecen espacios hipermagnéticos, muy poderosos", dice, mientras se lamenta por no poder encontrar estas cualidades en los nuevos restaurantes. El público de bodegón se compone de familias: abuelos, padres, nietos. El promedio tiene de 45 años para arriba, por lo general se sientan para disfrutar de su comida y eligen el domingo como día de visita, aunque es sabido que los restaurantes de Buenos Aires trabajan todos los días y que los porteños adoran comer afuera. "Por suerte, ahora los más jóvenes también empezaron a frecuentar los bodegones. Quizá porque se cansaron de escuchar a sus padres o abuelos recomendándoselos una y otra vez", explica el autor. Pero la plaga de dietas, los modelos que difunden los medios de comunicación y la vida de padres que hoy trabajan más de lo que cocinan en sus hogares son motivos que juegan en contra de la comida que nos imponían nuestros abuelos, una gastronomía más pragmática y concreta. Las nuevas generaciones incorporaron otro concepto de lo que es comida sana.

Una década atrás, cuando la moda era comer en los nuevos restaurantes, la supervivencia de los bodegones estaba en peligro. En estos momentos, llega una etapa de equilibrio: cada estilo gastronómico tiene su público. Todo aquel que quiera una buena picada, rabas, papas fritas abundantes, ingredientes tradicionales, una milanesa exuberante, un típico revuelto gramajo o unas cuantiosas pastas debería saber que cualquiera de los lugares reseñados en esta guía estará dándole la bienvenida.

Miramar
Inauguró en 1950. Entre botellas antiguas de vermouth en exposición y centenares de vinos en perfecto orden, es inevitable probar sus tortillas, sardinas asadas, mondongo, caracoles y ostras frescas. Los fieles camareros son parte del local y reconocen a los habitués. Plato preferido: rabo de toro. Av. San Juan 1999. Tel.: (54-11) 4304-4261. San Cristóbal.

El Obrero
No es fácil llegar hasta la desconocida calle Agustín R. Caffarena, que hospeda, desde 1954, a este bar que solía alimentar a los trabajadores de los talleres mecánicos y navales que lo rodeaban. Pero vale la pena hacerlo y probar la corvina a la vasca, las rabas y los mejillones a la provenzal. El plato preferido (según Bodegones de Buenos Aires): pavé de vainillas. Agustín R. Caffarena 64. Tel.: (54-11) 4362-9912. La Boca.

Albamonte
En 1958, Antonio sufrió las consecuencias del cierre del restaurante donde trabajaba. Se reunió con sus colegas y juntos encontraron un lugar para empezar de nuevo. Los expertos camareros saben recomendar las especialidades de la extensa carta. Todo se prepara en el momento y el lema de la casa es: viva la tradición italiana y porteña. Plato preferido: las trillas fritas. Av. Corrientes 6735. Tel.: (54-11) 4553-2400. Chacarita.

Ña Serapia
Tiene apenas once mesas. Se especializa en comidas norteñas: tamales, empanadas, humitas, locro y carbonada. Comidas calóricas, con personalidad y testigos de la tradición criolla. Las empanadas de Ña Serapia son grandes, jugosas, rellenas con generosidad y cocinadas al horno. Plato preferido: empanadas de carne picante. Av. Las Heras 3357. Tel.: (54-11) 4801-5307. Palermo.

El Puentecito
Es un lugar especial. Parece un fortín que custodia el límite entre la ciudad y el partido de Avellaneda, a metros del puente Pueyrredón. En su enorme salón siempre hay alguien que toma un café o come algo. Por sus mesas pasaron trabajadores de los frigoríficos y fábricas vecinas, políticos, artistas y deportistas. Plato preferido: costillitas de cerdo a la riojana.Luján 2101. Tel.: (54-11) 4301-1794. Barracas.


Spiagge Di Napoli
Su fundador, Juan Ranieri, llegó directo de la Baia di Peschici en 1926. La historia del lugar es digna de una película. Sus mantelitos cuadriculados, sus jamones colgados y sus estantes de vinos invitan a adentrarse con ganas en el menú. Las pastas caseras son el orgullo del bodegón. Plato preferido: fusiles caseros con salsa putanesca.Av. Independencia 3527. Tel.: (54-11) 4931-4420. Almagro.

Por Julieta Goldman. Fotos de Javier Picerno y Gustavo Gilabert, cortesía Editorial Planeta.

miércoles, enero 21, 2009

Tangos...desde Tucumán!!


Desde Tucumán recibo en mi blog a esta espectacular radio on-line ( 24 hs a puro tango!) a traves del amigo MIGUEL PEREYRA SERPICO, también me contó una linda historia sobre el tango en tucumán, pongo a disposición de ustedes su sitio web. Disfrútenla!!!